Mujer real

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Estos son algunos secretos para tener una piel más joven y sana

Más allá de todos los tratamientos de belleza, del maquillaje y de los buenos genes que podemos tener, nuestra piel necesita un cuidado especial. ¿Por qué? La piel es el único órgano que está directa y constantemente abierto al exterior, recibiendo los rayos del sol, el frío, el calor, el aire, etc. Es nuestra capa protectora y aunque tiene una capacidad increíble para mantenerse también necesita que la ayudemos un poco.

¿Sabías que los hábitos de vida son responsables del 75% del envejecimiento de la piel? 

 

Tal y como lo lees, nuestros hábitos son determinantes para la salud de nuestra piel, aunque no te des cuenta esas pequeñas cosas que haces todos los días sí tienen un impacto en ella.

  • Tomar el sol en exceso

A todas nos encanta la idea de estar tumbadas en la playa bajo la luz del sol, ¿acaso existe algo más relajante? pero cuando hacemos esto exponemos nuestra piel a los rayos ultravioleta, es decir la exponemos a su principal enemigo. La exposición excesiva a los rayos del sol es el factor mas determinante del envejecimiento prematuro. Nadie dice que no tomes sol nunca, pero cuando lo hagas protege tu piel con bloqueador solar.

  • Fumar

El tabaco no es solo perjudicial para la salud de nuestros pulmones sino también para la salud de nuestra piel. De hecho las mujeres fumadoras tienen el triple de arrugas que las mujeres que no lo hacen: el humo del tabaco, favorece la formación de radicales libres, que son los que dañan las células, produciendo arrugas prematuras, más estrechas y profundas, piel seca y pelo seco y quebradizo.

  • Beber 

Todo en exceso es malo, esta regla aplica para todo. No decimos que una copa de vino al final del día, o una cerveza los fines de semana haga daño, el problema es cuando abusamos del alcohol. Si esto es algo que haces con frecuencia tu piel tendrá una apariencia demacrada.

Cada quien afronta sus problemas de una manera diferente y lamentablemente el estrés es una de ellas, las consecuencias del mismo podemos notarlas en la piel con la aparición de manchas y acné. Además de esto, el estrés también disminuye la producción de colágeno, causando la aparición de más arrugas.