Soy Mamá

Soy Mamá

Recomendaciones para visitar a un bebé

1. Pregunta cuándo es buen momento.

Si no tienes mucha confianza con los padres es mejor que no vayas al hospital. Así el parto haya sido natural o por cesárea, para la mujer este es un momento en donde debe permanecer tranquila, además de sentirse cansada, puede experimentar sangrado abundante, además del dolor y/o molestia post parto, la necesidad de amamantar a su bebé en privado, etc.  Muchos padres prefieren que las visitas sean cuando se encuentren en la comodidad de su casa y cuando ya el bebé esté un poco más grande, si este es el caso respétalo.
2. Mantén la visita breve. 

Esto tiene que ver con el primer punto. Si decides visitarlos en el hospital o en su casa no pretendas instalarte por varias horas, en estos momentos los padres necesitan compartir al máximo con su recién nacido, todavía están adaptándose a su nueva vida y probablemente estén muy cansados. Ten en cuenta el horario en que realizarás tu visita, trata que no sea en horas de la noche. Y antes de presentarte, llama y confirma que puedes hacer la visita.

3. Sé discreto 

Cuando se trata de bebés todo el mundo es un experto, pero por favor no cometas indiscreciones ni digas comentarios que nadie te pidió. No le digas qué hacer a la mamá, ni cómo debe hacerlo, no menciones como se ve físicamente ni ella, ni el bebé. Mantén tu visita breve y cordial.

4. No cargues al bebé sin la autorización de los padres

Lo sabemos, los bebés son irresistibles, tan pequeños, tan tiernos, tan lindos, pero no son tuyos. A menos que alguno de los padres te conceda cargarlo, no lo hagas. Limítate a observarlo hasta donde se te permita. Si hay otras personas en el lugar es probable que quieran pasarse al bebé de brazos en brazos, esto pudiera resultar molesto para el propio bebé, porque no está acostumbrado a tener tantas personas a su alrededor.

5. Ni se te ocurra ir si estás enfermo

Esto puede parecer obvio pero muchas personas hacen caso omiso de sus síntomas pensando en que no son la gran cosa y quizás para ellos no lo sea, pero para un bebé que acaba de nacer y se encuentra vulnerable si puede serlo. Si tienes principio de tos, estornudos, dolor de garganta, etc es mejor que aplaces la visita. Tanto el bebé como sus padres te lo agradecerán.