Soy Mamá

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¿Qué hago si mi hijo no come frutas, ni vegetales?

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud es recomendable que los niños empiecen a recibir alimentación complementaria a partir de los seis meses, esto quiere decir complementar la dieta de leche materna o fórmula con alimentos sólidos como frutas, verduras y vegetales. Este es el temido momento para muchas mamás, porque no sabremos que alimentos rechazará y cuáles aceptará. ¡Tranquilas! Traemos para ustedes varias recomendaciones para que la alimentación complementaria no sea un problema.

  •  La primera opción antes de presentarle las frutas o vegetales enteros, es dárselos en forma de papilla o puré, así tu hijo no podrá identificarlo como algo nuevo o diferente en su alimentación. También puedes probar con los jugos naturales, trata de no agregar demasiada azúcar, para que el paladar de tu hijo se acostumbre a los sabores naturales.

 

  • Acompaña la verdura o el vegetal con algo más. Si tu hijo rechaza los vegetales disimular su sabor con otro alimento al que si esté acostumbrado es una excelente opción. Agrega queso blanco rallada, salsa de tomate, leche, etc.

 

  • Usa su comida favorita: Agrega vegetales y frutas a la comida que más disfrute. Por ejemplo si le gusta la pizza incluye vegetales en ella, para el desayuno licua bananas en la mezcla de panquecas, agrégale fresas y/o melocotones al pan tostado.

 

  • La comida entra por los ojos: Esto aplica tanto para niños como para adultos. Si tu hijo ve una sopa color verde o su plato lleno de vegetales es muy probable que lo rechace, por eso disfraza las frutas y vegetales de sus personajes favoritos o sino de algo más sencillo como animales o formas divertidas.
  • Tu ejemplo es su mejor enseñanza: No pretendas darle a tu hijo algo que tu no comes. Haz que las frutas, vegetales y verduras sean constantes en la dieta familiar, involucra a tu hijo en la preparación de comidas, que se sienta atraído por los olores y sabores.

 

  • No dejes de intentarlo: si no le gustó la primera vez, ¡insiste! ojo esto no quiere decir que lo vas a obligar a comerse las frutas o vegetales, porque esto generará un rechazo aún mayor. Recuerda que cada niño es diferente, deja que su proceso de asimilación hacia las frutas y vegetales sea natural.