Soy Mamá

Soy Mamá

¡No críes a un niño flojo!

“Mi hijo es muy inteligente, pero es flojo” ¿cuántos padres han repetido sin parar esa frase? y, ¿qué tan cierta es?

Muchas veces son los padres los verdaderos responsables de que sus hijos sean flojos, ¿por qué? porque los acostumbran desde muy pequeños a facilitarles las tareas más sencillas, y esto se va convirtiendo en un círculo vicioso, en el que el niño se acostumbra a tener todo al alcance de sus manos y para cuando los padres se dan cuenta ya es tarde.

  • Para evitar que esto ocurra debemos enseñarle a nuestros hijos el verdadero significado del esfuerzo y de la responsabilidad y las consecuencias que tienen sus acciones. Hacerlos partícipes de las tareas del hogar es fundamental para que los niños se sientan comprometidos con su entorno, que entiendan que la casa donde viven es de ellos también, que su cuidado no depende solamente de mamá, papá y otros adultos, sino de ellos también.
  • El mantenimiento del hogar, su limpieza y su orden debe ser tarea de todos los miembros de la familia por igual, desde limpiar, hasta cocinar los niños deben formar parte de todas esas actividad en medida de lo posible de acuerdo a su edad.
  •  Establecer rutinas también es una forma de mantenerlos activos: Por ejemplo, después de comer, recoger su plato, hacer la cama después de desayunar, etc.
  • Asignarle tiempos para cada tarea lo ayudará a ser más eficiente y proactivo.
  • A la vez, los padres deben ser constantes con estas tareas. De nada sirve hacerlo unos días y luego olvidarnos, recordemos que somos nosotros los principales ejemplos a seguir de nuestros hijos.

 

Por último, debemos mostrarles nuestra confianza para que se sientan cómodos de hacer sus actividades sabiendo que nosotros estaremos allí para apoyarlos y motivarlos.