Mujer real

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Mindfulness: La filosofía que te permite apreciar el presente

El mindulness es una filosofía de vida con raíces budistas que plantea la máxima concentración de la atención y la conciencia. El objetivo del mindfulness es lograr un estado profundo de conciencia, concentrando la mente solamente en el aquí y el ahora del momento presente para así poder disfrutar por completo de todo lo que ocurre.

A través de la relajación se trata de liberar nuestra mente y nuestras sensaciones de cualquier prejuicio o pensamiento negativo, para así poder vivir cada instante en pleno.

Prestar atención de manera intencional al momento presente, sin juzgar.

 

El Mindfulness consigue separar la persona de sus pensamientos para poder reconocerlos y poner en duda los patrones mentales, dando un gran peso al aquí y el ahora mediante una atención total al momento presente.

Se recomienda  practicar el mindfulness por media hora al día, empezando con sesiones más cortas hasta alcanzar un tiempo más prolongado. De esta forma la mente se irá entrenando a las nuevas sensaciones y estados de concentración.

Esta filosofía nos lleva a la capacidad humana básica de poder estar en el presente constantemente a través de un ir y venir del aquí y el ahora. Esta capacidad innata en todo ser humano es la que nos permite recordar a dónde estamos yendo mientras caminamos, aún cuando durante el trayecto nos hayamos perdido en miles de pensamientos.

Aunque creemos tener control conciente de nuestra atención, lo que normalmente sucede es que estamos constantemente atendiendo a pensamientos acerca del pasado o del futuro o bien, reconociendo solo una pequeña porción de lo que está sucediendo en el presente: si lo que estoy experimentando me gusta, quiero que continúe o si lo que estoy experimentando me desagrada, quiero que desaparezca.

El mindfulness permite reconocer lo que está sucediendo mientras está sucediendo, aceptando activamente el fluir de la experiencia tal cual se está dando. Así es que, aunque experimentemos algo desagradable (por cierto algo inevitable en la medida en que estemos vivos), podremos ahorrarnos el sufrimiento añadido de tener que lograr que aquello desagradable desaparezca. Quedarse solo con lo que experimentamos sin agregar sufrimiento es lo que la práctica del mindfulness permite.