Vivir Viviana

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La preparación es la clave para perder el miedo escénico

Te tengo una noticia: siempre vas a tener miedo escénico; siempre hay un sustico antes de montarse en cada escenario, sea grande o pequeño. Lo que te hace quitar o minimizar ese miedo escénico o esas cosquillitas que sientes en el estómago es la preparación.

En la medida en la que salgas más preparado al escenario, te sentirás mucho más seguro de ti mismo y contra eso no hay público o escenario que pueda, recuérdalo siempre. Una sonrisa nerviosa, o quizás algún movimiento, puede que se convierta en parte de ti en esos momentos, pero realmente, lo que te quita el miedo es tu preparación. Cuando uno se prepara adquiere seguridad.

Uno prepara muchas cosas, empezando por todo lo que es vestuario, la parte física, verse bien, cuidarse, verse delgada, lucir una piel fresca, escoger el maquillador y el estilista adecuado para la situación, y por supuesto, un outfit y un estilo que vaya acorde contigo. Cada día pienso más en la comodidad a la hora de trabajar y que refleje mucho como soy, identificarme con lo que tengo puesto más que con lo que se está llevando, porque la moda es lo que te queda bien, no lo que se está usando.

Tu credibilidad, tu éxito y tu permanencia en este negocio, definitivamente depende de la seguridad que tú tengas en ti mismo, porque eso se proyecta, eso va más allá de la belleza física, es una cuestión de autenticidad, de pararte ahí sin imitar a nadie, ser tú como ser único e irrepetible, con tus defectos y virtudes, pero cuando tú estás seguro de lo que eres y lo que tienes que dar, eso traspasa la pantalla, de cine, de televisión, y rompe la barrera en el teatro. Cuando haces tu trabajo de forma auténtica y honesta, le llegas a la gente.

La seguridad se refleja muchísimo, una persona puede estudiar, llevar el mejor vestido y aun así, sentirse inseguro, y eso se ve. ¿De qué depende tu seguridad?, obviamente de tu trayectoria, de lo que hayas pasado y de cuánto hayas hecho en relación a tu área de trabajo, porque eso te va aportando vivencias y el vivir te da seguridad; equivocarte y levantarte te da seguridad, por eso, equivocarse también es bueno, prepararte y estudiar.

Si tienes que, por ejemplo, entrevistar a alguien, tienes que buscar por todas partes cosas relacionadas con ese invitado. Jamás puedes sentarte a hacer una entrevista en donde le preguntes algo que ya deberías saber, porque ha estado en todas partes, eso le molesta mucho, tienes que sorprender a la persona que estás entrevistando y, en mi caso, me funciona ser cercana y humana, porque siempre he dicho que una de mis fortalezas al entrevistar a alguien es estar cercana, mirar a los ojos a la persona que tienes en frente y ocuparte más de una buena entrevista que en cómo te ves.

Yo siempre me he ocupado más de hacer un buen trabajo que de cómo me veo, eso se lo dejo al director que me está ponchando, a los que tuvieron que asesorarme, una vez que yo apruebo eso, ya me desentiendo de mí. Es mi actitud corporal, en relación al trabajo, lo que me hace permanecer cerca del invitado.

Si tengo que hacer, por ejemplo, un evento de belleza, también me ayuda la seguridad y la preparación, porque si no estás preparado, si no has estudiado, no puedes plantarte seguro en ninguna parte ni en ninguna profesión tampoco.

Además de eso, antes de salir en un escenario, siempre le agradezco a Dios. “Agradecer” es mi palabra favorita. Agradezco la oportunidad de hacer lo que me gusta, de trabajar en lo que me gusta y hacerlo con pasión.

Le dedico mi trabajo a mis hijos, a mis padres y a Dios que me acompaña siempre donde quiera que voy.

No tengo fórmulas exactas para esto, pero me resulta mucho lo que les acabo de comentar, así que suerte a todos en sus trabajos y en sus vidas, prepárense y crean en sí mismos.