Vivir Viviana

Vivir Viviana

Cómo la kabbalah me cambió la vida…

La kabbalah me ha ayudado mucho, me encontré con ella en un momento muy difícil de mi vida y creo que a partir de ahí empezó a darme herramientas para mejorar mi vida.

Una de las cosas que más aplico y que me gusta de la kabbalah, es que uno nunca puede ponerse en plan de víctima sino hacerse absolutamente responsable de las cosas que suceden en la vida, porque somos responsables de lo que nos pasa.

Hay gente que vive diciendo todo el tiempo “¿por qué yo?”, “¿por qué a mí?”, sin darse cuenta de que uno es el que procura su vida, su entorno, la alegría, la felicidad…

La felicidad no es una cosa constante ni un lugar a donde llegas. La felicidad es un camino que tú vas recorriendo con algunas dificultades, que muchas veces son más ficticias que reales, uno las termina convirtiendo en más grandes de lo que son, dependiendo de cuán claro estés de lo que puedes hacer en tu propia vida.

Eres responsable de despertar feliz, de alegrarle la vida a los demás, de procurar un bienestar para ti mismo, es una cuestión de actitud, de tener certeza en que las cosas mejoran, certeza en el creador, y la certeza es algo que yo he utilizado porque puedo tener fe, pero siento que la certeza va más allá de la fe.

En la certeza no queda espacio para la duda, ni un huequito, tú tienes la plena seguridad de que el creador pone para ti lo que tú necesitas en ese momento, de que las cosas que no están es porque no deben estar en tu vida, porque no van a originar nada positivo para ti, lo que no llega es porque no es realmente lo que tú requieres.

Yo creo que la kabbalah me ha dado una tranquilidad y una paz en relación a las cosas que te pasan y las que te dejan de pasar… y me ha dado mucha fortaleza en muchos momentos, me ha hecho confiar mucho más en mí, y tener mucha más certeza en el creador.

La kabbalah no es una religión, es una filosofía, una forma de vivir muy conectada con el creador y muy conectada con lo que tú eres capaz de hacer por ti mismo y por lo que tú puedes procurarte en la vida con tan solo el pensamiento, que es algo tan poderoso y que te da ciertas herramientas que iremos compartiendo a lo largo de este nuevo camino juntos que podrás utilizar de acuerdo a cómo te vayas sintiendo en la vida, porque un día estamos arriba, otros en el medio, otros abajo pero todas son beneficiosas. En ese sentido de lo que yo más he aplicado es el no victimizarse y hacerse responsable de las acciones, entender que muchas veces, las mismas son producto de tus propias acciones, porque esta vida es acción y reacción, y a tener certeza en que lo que te pasa, siempre es lo mejor para aprender, para crecer.

Teniendo esas cosas de mi lado, mi actitud ha cambiado y me han llegado cosas mejores. Pero es un trabajo de crecimiento que no para, mientras más aprendes más quieres saber y estás más ávido de una información, que te das cuenta de que realmente sí funciona, pero que depende de ti, de más nadie.