Soy Mamá

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Fertilización in vitro: ¿de qué se trata?

Probablemente has escuchado hablar de la fertilización in vitro o FIV, pero realmente ¿de qué se trata esta técnica?

La FIV consiste en la estimulación de los ovarios para obtener varios óvulos que serán fecundados con los espermatozoides en el laboratorio. Días después, los embriones formados se colocan en el útero para su implantación.

La fecundación in vitro se recomienda cuando hay un nivel relativamente bajo de espermatozoides aptos, su nivel de éxito es bastante elevado: alrededor del 50%.

Este proceso consta de 6 fases:

 

Estimulación del ovario

Esta fase permite obtener varios óvulos en un mismo ciclo, de esta forma las posibilidades de embarazo aumentan de forma proporcional al número de embriones transferidos. La estimulación se realiza con inyecciones intramusculares y/o subcutáneas.

Extracción de los ovocitos

Se realiza a través de una punción transvaginal con control ecográfico. La duración media de esta intervención es de unos 15 minutos. Se realiza bajo sedación y la paciente puede irse a su domicilio tras 20 o 30 minutos

Inseminación

Una vez obtenidos los ovocitos se necesita una muestra de semen. Para realizar la inseminación existen dos alternativas: la inseminación clásica, colocando juntos los ovocitos con los espermatozoides previamente tratados y seleccionados y la inyección intracitoplásmica de espermatozoides (ICSI).

Cultivo in Vitro del embrión

Los ovocitos fecundados se constatan al día siguiente. Desde este momento los embriones se mantienen en el tipo de cultivo adecuado para su desarrollo en cada caso. Habitualmente los embriones permanecen en cultivo un total de tres días.

Transferencia de los embriones al útero

Dependiendo de las características de los embriones, los embriólogos aconsejan el momento más adecuado. Suele ser entre el segundo y el sexto día después de la obtención y fecundación de los ovocitos. La transferencia se puede realizar en el útero o en las trompas y tiene lugar por vía transcervical, no requiere anestesia y es la más común en FIV. Habitualmente se transfieren dos o tres embriones: la elevada tasa actual de implantación embrionaria aconseja limitar su número para reducir así la incidencia de embarazos múltiples.

Congelación y descongelación de embriones

Después de la transferencia del número de embriones adecuado para cada caso, el resto de embriones viables se someten a un proceso de congelación para poder conservarlos durante un tiempo. Este procedimiento permite la disponibilidad de estos embriones en el momento en que sean requeridos por la pareja.