Lo de Hoy

Conociendo un poco más a nuestro amigo Luis Olavarrieta

“Estoy 100% feliz. Me siento muy dichoso, me siento feliz de ser venezolano, de recibir tantas muestras de afecto pero sobre todo de ser un eslabón más de esta cadena que nos ha definido por tantos años… Soy un eslabón porque formo parte de esa escalera enorme con tres mil millones de escalones, porque he servido de puente para las buenas acciones de la gente”. Luis Olavarrieta

Tuve el placer de tener una maravillosa conversación con mi amigo Luis Olavarrieta en mi programa Lo Mejor De Todo por Onda La Superestación, donde nos compartió sus inicios en el mundo artístico hace aproximadamente 17 años.

Nos contó cómo ha sido su evolución durante todo este tiempo, siempre dejándose guiar por alguien mayor lleno de experiencia. “Le tengo gran respeto a la gente que sabe y he contado con la bendición de estar con alguien que me arrope bajo su experiencia, me de la oportunidad de equivocarme y comenzar de nuevo para aprender”.

Durante sus inicios en Ají Picante su personalidad muy diferente porque tuvo la oportunidad de mostrar esa juventud inquieta e irreverente pero feliz, lastimosamente el tiempo marcó una etapa difícil y las personas no entendían que Luis solo estaba representando un papel y esa no era su verdadera personalidad. Cuando salió de ese programa se dejó aconsejar por José Simón Escalona, vicepresidente de Radio Caracas Televisión y estuvo fuera de las cámaras durante unos 6 meses aproximadamente. Cuando regresó, Luis ya sabía en donde quería estar, había madurado de cierta manera y poco a poco fue demostrándolo, por lo que el público comenzó a verlo de manera diferente.

En un momento de la entrevista le pregunté qué lo había hecho cambiar de cierta manera y su respuesta fue “Equivocarse, lo que pasa es que nosotros hacemos de las equivocaciones un gran hoyo, un gran látigo, y debemos entender que las equivocaciones son parte de la humanidad. Es parte de nosotros, yo me equivoque muchas veces y siempre lo digo: me gusta equivocarme porque me da el sentido hacia dónde debo dirigirme”.

En sus comienzos, Luis no tenía muy buena relación laboral con sus compañeros y eso le impedía tener una relación cercana con la gente. Poco a poco se dio cuenta que si no trabajaba en equipo, no podría salir de manera correcta el trabajo. Con el paso del tiempo, comprendió que la manera en que se relacionaba no era la más adecuada y entendió que la gente puede ser efectiva si se tiene una mejor actitud.

Luis tenía solo 11 años cuando su padre falleció, así que se crió con una madre viuda que era bastante exigente. Con el paso del tiempo, descubrió que las amistades son muy difíciles de conseguir en este medio artístico y más ahora que todos están emigrando del país. Luis cuenta que ahora valora más que nunca a los amigos que aún permanecen en el país, los cuida, consiente y hace lo que sea por ellos, reduciéndolo a una frase “los verdaderos amigos te hacen la vida fácil”.

 

 

No podía dejar pasar la oportunidad de preguntarle acerca de su maravillosa amistad con Josemith Rodríguez y tener el placer de contactarla vía telefónica.

  • En esos momentos que atravesaste en tu vida y que todos sabemos, fue una época difícil y que Gracias a Dios saliste airosa de ella, ¿hubo gente que se fue de tu vida?

Josemith: Si, hay gente que se fue de mi vida pero yo creo que era justo y necesario, y no porque sea malo, sino porque quizás no tienen tantas cosas positivas que aportarte, porque están en otra frecuencia que la tuya y bueno uno también aporta sufrimiento porque no te entienden.

Y con una enfermedad, una tormenta como la que yo pasé, es justo y necesario estar en sintonía donde todos vibremos igual. Y no todo el mundo está en la misma frecuencia, eso no significa que esté mal. Solo que bueno, cada quien tiene su tiempo.

  • ¿Qué te daba Luis Olavarrieta?

Josemith: Él aparte de conocerlo desde hace mucho tiempo, fue el amigo que comprendió que yo no necesitaba otra cosa de lo que quería en el momento. Él nunca me dijo “lucha”, nunca me dijo “si te duele sopórtalo” nunca me dio un consejo como tal, el simplemente estaba allí como atendiendo realmente lo que yo necesitaba. Si yo decía “te quiero ver” él llegaba, si yo decía “ya quiero estar sola” él se iba.

  • ¿Desde cuándo ustedes son amigos?

Luis: Nuestra amistad comenzó como desde hace 17 años en Ají Picante… pero volviendo a lo que te comentaba antes, yo no era a fin con nadie. Solo iba a grabar y me iba, era insoportable. En el momento en que yo estaba pasando por una circunstancia difícil laboralmente, Josemith siempre se acercaba con palabras de aliento y con muy buena disposición. Tal vez una amistad entrañable nunca se tuvo, siempre tuvimos muy buena empatía. Eramos amigos y cuando nos juntábamos la pasábamos muy bien y se caracterizó por vivir, tal vez, momentos importantes en mi vida. Después, ella se fue para México, se casó pero no había esa camaradería. Cuando nos reencontramos aquí en Venezuela, habían muchas cosas qué recordar, nosotros vivimos muchas cosas maravillosas aquí en el país y volvimos a frecuentarnos hace 4 o 5 años aproximadamente.

Y bueno, pasó lo de la enfermedad, como dice Josemith, nosotros hemos tenido una particularidad en nuestra relación que es el humor. Siempre nos estamos burlando. Ella se burla de mí, yo me burlo de ella. Pero es un humor negro que muy poca gente entiende. Yo siempre la hacia reír y la distraía.

Me acuerdo de un momento maravilloso que vivimos porque fue muy duro, y muy difícil porque yo entré a su habitación y estaba muy tenso. Había mucha presión de sus familiares y amigos que no llorara y Josemith me vio a los ojos y me dijo “llora, quiero que llores”.

Josemith: Lo que pasa, es que todo el mundo entraba a la habitación y de inmediato salían y cuando regresaban tenían los ojos rojos e hinchados de tanto llorar. Obviamente es normal que yo haya tenido 16 médicos en la habitación, entrando y saliendo cada 5 minutos. Haciendo transfusiones de sangre, etc. Y Luis nada.

Luis: Y entonces ella me gritó “quiero que llores, llora” y al segundo, lloré. Yo parecía María Magdalena y ella también conmigo. Entonces fueron momentos que a pesar de todo, fueron muy hermosos. Cuando se cortó el cabello fue un momento muy duro, porque se le estaba cayendo y entonces ella venía con los ojitos del gato de Shrek y le decía “mi amor estás bella, pareces Cocoon (película de los 80´s).

  • Ya para despedirnos, ¿Qué le dices al país ahorita que tenemos un proceso electoral?

Luis: Yo creo que toda vía valida donde nosotros demostremos nuestro poder cívico y ciudadano no podemos descartarla. El verdadero compromiso ciudadano es el voto, todo terreno adicional que querramos nosotros tomar para hacer extender nuestra lucha, también lo aplaudo. Pero este es el compromiso ciudadano que tenemos. No podemos abandonar el terreno mas importante que tenemos independientemente de que todas las circunstancias no nos gusten, porque a mi tampoco me gustan muchas cosas pero  si algo tenemos nosotros como ciudadanos es que tenemos la responsabilidad con un país y tenemos que ejercerla.

 

Definitivamente esta gran pareja de amigos porque, no, no son pareja de enamorados. Nos han compartido tantas risas y maravillosos momentos, demostrando que cuando se tiene buena actitud hacia algo, todo mejora. No me queda más que aplaudirlos como profesionales a los dos por separado, pero los aplaudo como seres humanos y como amigos. La vida hay que celebrarla desde lo mas pequeñito, hasta la amistad.