Soy Mamá

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Cómo preparar a mi hijo para la llegada de un hermanito

La llegada de un nuevo miembro en la familia es un acontecimiento muy importante, cuando ya tenemos niños anunciarles que tendrán un hermanito puede convertirse en todo un desafío, los celos y las rabietas pueden aparecer causando mucho estrés en los padres y molestia en los niños. Por eso traemos para ti varios consejos que puedes tomar en cuenta.

  1. Lo primero que debes hacer es decírselo a tu hijo(s). El embarazo es el momento ideal para decirlo porque así tendrá el tiempo suficiente para adaptarse, durante el tercer mes de gestación  es un buen momento: tu hijo notará el crecimiento progresivo de tu barriga y poco a poco entenderá que dentro de ti está creciendo su hermanito. Es importante que el niño lo sepa directamente por sus padres, sin rodeos y sin involucrar a terceras personas, cuanto más corta y sencilla sea la conversación mejor.
  2. Hazlo parte de los preparativos. Dejarlo participar en las compras de las cosas para el nuevo bebé: desde ropa, juguetes, la preparación de su habitación, etc.
  3. Explícale la nueva situación. Mientras más familiarizado esté con el proceso y la llegada del bebé mejor. Las conversaciones no deben ser solo para explicarle lo bueno que será tener un hermano menor, sino también todo lo que significa tener un bebé en casa, las atenciones que va a necesitar, su tiempo de sueño, etc.
  4. Para el momento del parto: Del mismo modo que la llegada del nuevo bebé será anunciada, el momento del parto también debe ser explicado, ojo no con lujo de detalles, pero si hacerle saber que su mamá y su papá estarán ausentes por unos días y que esto es completamente normal.
  5. Orientarlo a expresar sus sentimientos: No debemos olvidar que para los niños pequeños no es sencillo entender todo lo que implica la llegada de un bebé, muchas veces esto puede resultar confuso, manifestándose en conductas contradictorias, es muy importante no regañarlo por estas reacciones, sino conversar con él y  escucharlo.
  6. Continuar con las rutinas. Los primeros días deben ser de adaptación para todos, pero poco a poco debe retomarse la rutina y la dinámica familiar. El niño debe sentirse cómodo y a gusto.