Vivir Viviana

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Así son mis mañanas: Lo primero que hago es agradecer

Independientemente de mis rutinas, soy una mujer tempranera –y ya con hijos tampoco se duerme hasta muy tarde–, siempre funciono mejor en la mañana que en la tarde-noche.

Yo creo que la madurez te da un optimismo adicional, porque empiezas a valorar otras cosas de la vida; valoras muchísimo tu salud y la de los tuyos. Entonces, una de las primeras cosas que hago en las mañanas es agradecer que estoy despierta, que tengo a mi familia bien, a mis hijos, que tengo un techo. Yo sé que son cosas sencillas y simples pero creo que la madurez te hace apreciar mucho más eso que cuando eres jovencita, cuando simplemente no lo ves, porque todavía no te has ganado esas cosas, no entiendes el valor de tenerlas, tanto como cuando ya tienes cierta edad.

Soy una mujer muy planificada, soy de agenda, cosa que hay que corregir un poquito, pero me funciona para hacer todas las cosas que hago y maximizar mi día.

Soy un ser humano como todos y hay días que amanezco bajita, pero otros se encargan de levantarme el ánimo. Pido ayuda cuando estoy con poca energía y siempre encuentro a alguien que me la dé, quizás alguien a quien en algún momento yo se la he dado. Soy comunicativa y me apoyo mucho también en mi familia.

Amo desayunar, es mi comida más importante del día y me doy un permiso en el desayuno para comerme todo lo que me provoque. Me despertaron con el desayuno en la cama durante muchos años y en ese sentido soy como los perritos de Pavlov, que les tocaban la campana y tenían hambre. Yo abro los ojos y tengo ganas de comer.

Básicamente tengo mucha energía siempre y trato de ser positiva, aunque muchas veces, y dentro de estas circunstancias de país que tenemos, lo externo me afecta, pero siempre trato de buscar y de hacerme un entorno feliz, manteniendo una buena actitud. Repitiéndome las cosas positivas. Muchas veces la gente dice que te estás cayendo a mentiras, repitiéndote lo positivo, y no. Una mentira repetida mil veces se convierte en verdad, entonces para mí una actitud positiva genera un entorno positivo.

Yo procuro hacerme un ambiente feliz y eso es lo que le estoy enseñando a mis hijos. Quizás cuando era más joven no veía así las cosas, pero la vida se encarga de demostrarte lo que verdaderamente tiene valor y yo lo tengo a mi lado. Lo otro va y viene.